Tal día como hoy paseaba libremente por la calle uno de los perros más sabios que ha existido, cuando, de repente, vio en un callejón a un montón de gatos reunidos.
Aprovechando que ninguno de ellos se había percatado de su presencia, decidió esconderse para ver qué sucedía.
Y entonces, justo cuando él había encontrado el sitio idóneo para ver sin ser visto, de entre los gatos se levantó uno ya muy viejo y dijo:
- Rezad hermanos, rezad y en verdad os digo que cuando hayáis rezado y vuelto a rezad, entonces lloverán ratas del cielo.
El perro sabio se alejó riéndose en su corazón, mientras pensaba: “¡Ah!, gatos tontos y locos, ¿acaso no sé yo, al igual que mis padres y los padres de mis padres antes que yo, que lo que llueve a fuerza de fe, oraciones y rezos, no son ratas sino huesos?”.
Este cuento, si no recuerdo mal, es de un filósofo llamado G.K.Gibran.
Guti — 08-06-2005 23:06:16
Cervecerix — 09-06-2005 00:08:00
Gambito de Dama — 10-06-2005 16:22:14
Cervercerix — 11-06-2005 01:13:05
Guti — 11-06-2005 11:55:15
dani — 02-10-2005 17:20:43