Capítulo II: THE MADRIX RELOADED
Sin saberlo, Cervecerix inició lo que sería el principio de su peor pesadilla, lo que fue una de las más felices temporadas de su vida iba a desembocar en un terrible fin. Disfrutad hoy del segundo capítulo, en el tercero la cosa va a ser muy, pero que muy distinta.
¡¡Aaaaah!! ¡¡El amor, el amor!! Cada día una carta, cada día mil pensamientos, cada día soñando despierto, soñando con ella. Cada día calmando al pesado del Calvo.
Nos escribíamos a diario, cartas de varias hojas, contando chorradas y tonterías. Hablábamos a menudo por teléfono, contándonos más chorradas y más tonterías. Todo iba viento en popa, parecía que todo salía a pedir de boca, así que un par de meses después, un buen sábado por la mañana, cogí un avión y me fui a por ella, me fui a The Madrix.
Todo era fantástico y maravilloso, paseamos, fuimos al cine, salimos a cenar, a tomar un par de copas y a bailar por ahí. Sin embargo, no todo era tan fácil, ya tuve un primer toque de atención mientras tomábamos una cerveza en una de las terrazas de la capital: apareció un tipo con flores y me intentó vender varias, cuando me ofreció la primera rosa para la chica contesté: No gracias, ya tengo una mirándola a ella. ¿Su reacción? Ya veo, tú tienes la rosa y yo...¡el capullo!. Joder, ¿es que no hay nada fácil en esta vida?
Por suerte, no hubo más incidentes y pasamos un sábado maravilloso, llegada la noche fuimos a su casa ¿era el momento de declararse?¿ahora o nunca? Pues si era o no, jamás lo sabré, con un me voy a dormir que estoy agotada cortó mis alas a la primera y me quedé solo en el comedor, tumbado en un sofá que ejercía de improvisada cama, y una vez más, con el Calvo dando por culo.
Al día siguiente me desperté con las esperanzas renovadas, paseamos por la capital toda la mañana y la invité a comer en el que, según me había dicho, era su restaurante predilecto.
Y entonces sucedió lo peor. Imaginaros que vuestro corazón late sobre una extendida y enorme mano y, que de golpe, esta mano se cierra formando un puño y lo estruja como si fuera un maldita esponja. Algo, más o menos así, sentí cuando sin previo aviso, ella empezó a hablarme de..., de..., de... ¡¡su novio!!
¡¡ME CAGO EN TODO!! ¿¿Y NO PODÍAS CONTARME LO MARAVILLOSO Y FANTÁSTICO QUE ES EL TÍO ESTE EN ALGUNA DE TUS CARTAS O EN ALGUNA DE NUESTRAS CONVERSACIONES TELEFÓNICAS??
No claro, tenía que contármelo cuando yo ya había cogido un avión, me había dejado una pasta, me había hecho miles de ilusiones y me había plantado en la puta capital de los putos cojones.
Volví a Barcelorum siendo una sombra, completamente desolado y abatido.
Un día después recibía una carta suya en la misma línea que las anteriores. No contestes, no escribas, olvídate de ella me decía a mi mismo, pero por aquel entonces Sweety y Champ eran mis personalidades más dominantes, Snake tan solo era un crío, aún no se había desarrollado lo suficiente como para alzar la voz, y así, empujado por mis dos personalidades más optimistas, contesté la carta.
Tan fantástico y maravilloso no será ese chico si ella te escribe a ti a diario, tienes que demostrarle que eres mucho mejor partido, porque lo eres, créeme los eres me repetía una y otra vez Champ a la vez que Sweety me recordaba lo hermosa y cariñosa que era ella. Debía conseguir a esa chica, era la mujer de mi vida y no podía escapárseme.
Y la conseguí. Me costó lo mío, varios viajes a la capital, mil cartas más, mil charlas por teléfono... pero la conseguí. La Putaparanoicadixa y yo éramos, por fin, pareja.
Fue una época dorada, el amor flotaba en el aire, yo era feliz, ella era feliz, Sweety y Champ eran felices y el Calvo estaba que se salía, tanto figurada como literalmente.
Paseábamos a menudo por The Madrix y cuando ella venía a Barcelorum cada mañana nos íbamos a alguna playa lejana, Sitgesus y Cadaquesus, eran nuestras preferidas.
Yo era feliz, muy feliz. Hasta había encontrado la respuesta a la gran pregunta con la que tanto nos habían atormentado a través de la televisión a todos los ciudadanos del país:
Pregunta: ¿A qué huelen las nueves?
Respuesta: Huelen a felicidad.
...
...
...
...
Perdón, perdón, es que Snake se ha puesto a vomitar, sigamos con el relato.
Pero un simple descuido puede acabar con cualquier cosa, al tiempo, salió la temida palabra: MATRIMONIO, y al poco algo aún más temido: HIJOS. Yo estaba muy enamorado, estaba muy encoñado, pero aún me quedaba algo de sentido común, ¿matrimonio?¿hijos? Hombre, un poco precipitado. Las dos fatales palabras salían a menudo y yo esquivaba magistralmente el tema. Aún necesito, como mínimo, diez años más de prácticas antes de tener hijos, pensaba yo.
Sin embargo uno no puede huir siempre, y un día la cosa se me desmadró.
Putaparanoicadixa: ¿Por qué evitas siempre el tema? ¿Por qué no me das una buena razón o explicación para no tener niños?
Cervecerix: Es queeee.... no sé, me parece precipitado...
Putaparanoicadixa: ¿No te gustaría tener un hijo? Imagínate un pequeño Cervecerix correteando por casa.
Lo imaginé, parecía bonito y todo, un mini-cervecerix..., me resultaba una idea agradable... hasta que le imaginé bebiéndose mis birras y pidiéndome dinero para salir de fiesta con sus amigotes. No, no, no... nada de niños.
Cervecerix: Es muy pronto, no me parece una buena idea, ya llegará el momento, no nos precipitemos.
Putaparanoicadixa: ¿Es que no te gustaría tener la compañía de un hijo?
Cervecerix: Hombre... mira, si acaso para hacer compañía, por ahora mejor un perro, cojamos un cachorro, piénsalo, los perros son mejores que los hijos: son más fáciles de educar, son más baratos y duran menos.
¡¡Lo que fui a decir!! Menuda bronca me cayó encima, si tuviera que escribir un relato sobre lo que pasó ese día lo titularía seguramente así: “Cómo pasar de ‘mi vida, mi amor’ a ‘el mismo insensible capullo de siempre’ ”
A partir de ese día nuestra relación se fue mermando, poco a poco, nos distanciamos y un día, un fatídico día, ella me dejó. Todo había terminado.
Nada ha terminado. Poco imaginaba Cervecerix lo que se le avecinaba. No sé si estáis preparados para el desenlace, no sé si estáis capacitados para aguantar el siguiente golpe. Pensadlo dos veces antes de leer la tercera parte: THE MADRIX REVOLUTIONS: ¿CERVECERIX PAPÁ?
Guti — 24-06-2005 18:06:21
Cervecerix — 24-06-2005 18:58:08