Lo sé, lo sé, el título del post es algo largo; pero es que parece que ese sea el lema de los políticos de hoy en día. Y está muy bien ¿eh? En los tiempos actuales ya nadie cree en Dios, así que necesitamos que los políticos nos hagan de padres, alguien debe velar por nosotros, que somos unos inconscientes.
Si a esto le sumas que vivimos en una democracia y que los políticos los podemos cambiar al llegar las elecciones, pues resulta que tenemos una combinación cojonuda. Es como si antes la gente hubiese podido cambiar de Dios, ¿qué no te toca la lotería? Pues ya no crees en Jesús y te pasas a la mitología griega. Ya me veo yo al tío de turno con un billete de la ONCE en la mano, una espada en la otra y gritando: ¡¡Oh Zeus!! ¡¡Que me toque la lotería!! ¡¡Sacrifico esta vaca para ti!! Y la vaca acojonada claro.
Pero bueno, dejemos la política y la religión, que no quiero yo hablar sobre estos temas tan personales; que cada uno tiene sus propios ideales y deben ser respetados, cosa que aquí en España se hace mucho… ¡Ay! ¡Que ya empiezo otra vez! Perdón, perdón… pero es que no lo puedo evitar. Yo me imagino al Zapatero en casa y pensando: joder, que flojo que está el Buenafuente últimamente, vamos a ver si sacamos alguna ley que le dé algo de tema para un monólogo. Y se le ocurrió prohibir fumar en los bares. Mira tú qué simpático.
De todas formas, yo esto de que no se pueda fumar en el bar no lo veo muy claro; vamos que me parece a mi que la tensión en el bar se va a poder cortar. La peña en la barra, con la cerveza y todo rojos, con el mono, nerviosos.
- ¿Quiere unas tapitas para acompañar?
- ¿Quiere usted dos ostias con pan con tomate?
Va a ser terrible.
Los que sí me dan rabia son esos que te vienen con el rollo de: yo el año que viene dejo de fumar, como en los bares ya no se va a poder… Vamos a ver majete, cada año dices lo mismo, y ahora, ¿vas a dejarlo porque en el bar no podrás fumar? Será posible… ahora resulta que la culpa es del bar, nene, pues ¡¡haberte ido al metro coño!! No. Al bar.
Luego está el típico que te suelta aquello de que no va a dejarlo, porque a él fumar le gusta, pero que este año va a fumar menos. ¿Eso que significa? ¿Se encenderá el cigarro dará dos caladas y lo apagará de inmediato? ¿Qué será? ¿Un fumador Express?
Yo, para llevar la contraria, cada año en lugar de proponerme fumar menos, me propongo fumar más. El tío del estanco se frota las manos cada vez que me ve entrar a principios de Enero; es más, ya le he dicho que voy a sacar la nómina del bar y la voy a domiciliar en su estanco. ¡Está más contento!
Bueno, y nos queda aún el personaje típico y tópico. Ese que dice: no, si yo no fumo. Y te gorrea cada vez que te ve, y es que no es que no fume. Es que no compra, que es distinto. Yo no fumo, yo no fumo… ¡¡Por los ojos no fumas!!
En fin, no quiero darle más vueltas a este tema. Ya están los humoristas para ello, seguro que saldrá más de un monólogo sobre esta ley, aunque si os soy sincero, y a pesar de que a mi los monólogos me gustan mucho, yo prefiero los humoristas que son un grupito, un trío.
Ya sabéis, la trinca, el tricicle, el tripartit…
reig — 17-12-2005 14:11:06
reig — 17-12-2005 14:14:15
Cervecerix — 17-12-2005 16:33:09
Guti — 17-12-2005 22:21:27
Cervecerix — 17-12-2005 23:13:58