El otro día, leyendo un artículo de cierto autor, comprendí que la enseñanza actual no es nada útil. Ni siquiera es práctica. ¿Ortografía? ¿Matemáticas? ¿Biología? ¿Historia? ¿¡Pa qué!?
Vamos haber; para de que le sirve a uno tanta chorrada si lo que realmente nos es importante es que nos de entendamos ¿sabes? Que al final de las cuentas los horrores ortográficos tampoco son tan jodidos, tío.
Y a de más, ya está el corrector del Word que nos corrije las falas ontográficas ¿A qué sí? Pues ya está. No deveríamos hacer tirar el tiempo a los críos con tonteriras como esta. Entre otras ¿eh? Porque ya me dirás pa que le sirbe a uno mismo saber cosas como que la raiz quadrada de seis es tres. Vaya jilipollés.
¿Y la filosophia? Peor aun. Pa empezar te meten a unos pardillos a los que llaman pre-socraticos; a un tal Heráldido diciendo que la guerra es el padre de todas las cosas ¡Menudo joputa el tío! Que las guerras molan, pero en la play ¡coño!
Junto al Heráldido este aparece un tal Pamenires diciendo que (ojo al dato) el ser es y el no ser, pues que no es (cosa que luego simplificó el Shakespeare con aquello de ‘ser o no ser’). Y después sueltan al Sócrates, el moscardón cojonero de Atenas, que total el tío era solamente un ignorante que tan solo hacía que dar por culo preguntando cosas a to Dios.
Y, pim, pam, te sale un tío con nombre de fregador de los platos: Platon (que por cierto hay una peli mu famosa que lleva su nombre por título, creo que es de guerra). Y te habla de las cartas del tarot: que si el carro tirado por dos caballos (uno blanco y otro negro), que si la templanza, y etec... ¡Ah bueno! Y el puto mito de los cavernícolas... (a saber que se había fumao) ¡¡Ostias!! ¿Y el Pitágoras? ¿Hablando el tío de lo cuadrados que eran los catetos de una tal hipotenusa? Otro que tal chaval.
Bueno, y no nos dejemos la biológica ¿eh? La fotosíntesis te la venden los tíos como si fuera mega-importante-que-te-cagas-las-patas-pa-abajo, y a la que te despistas ¡zas! te meten un rollaco sobre la sangre de los árboles (la savia creo) que te cagas también patas pa abajo. Y ya, cuando el pesao del profe está a punto de acabar con el fin de la explicación, sale el tonto del culo de la clase preguntando ¿Y cómo sube la savia dentro del tronco del arbol? (o algo así era la preguntita). Que tú piensas So jilipollas, pues igual que te sube a ti la sangre por el tronco del cuerpo, por el empuje del corasón.
Pues no. Va el profe y se pone a largar sobre algo llamado los puentes del hidrógeno que tienen los árboles. Hay que ver como se aburren algunos pa inventarse estas cosas.
Y otras cosas. Como el tío ese que tenía nombre de parte del cuerpo que insistía en de llegar a la india por el otro lao porque, según él, la tierra era redonda. ¡Redonda! ¡Qué bruto por Dios!. O el Galilelo ese diciendo que a pesar de todo se mueve, o el otro, el que le pusieron nombre de signo de zodíaco.. el... el... ¡ese! ¡El Copernico!
Y más cosas. Como eso del sujeto, verbo y predicado. Y el predicado con sus complementos. Y que cuando el sujeto no está es que es epiléptico. O impersonal, también.
En fin, que pienso yo que no tendrían que a ver tantas pajas mentales, tio, que se deverían enseñar cosas realmente importantes. Pero bueno, yo ya casi que paso del todo; y es que soy un revelde, contra el sistema voy, y a muerte. Porque la peña es tan burra que no puede ni darse la cuenta de que la culpa, toda la culpa, es del gobierno.
Del gobierno y de las mafias.
toxcatl — 01-06-2006 19:45:28
Carlos Martinez — 01-06-2006 22:52:40
ridgarou — 02-06-2006 07:56:27
Petjada — 02-06-2006 09:57:51
reig — 02-06-2006 14:28:26
fmop — 02-06-2006 17:46:19
la innombrable — 03-06-2006 12:29:38
Pepe — 05-06-2006 11:22:39